"="">Así como la temporalidad es una característica esencial de
la utopía, lo es también la categoría de espacialidad. En efecto, su etimología
original la define como un “lugar que no existe”, “en ninguna parte” o, más
acertadamente, como “un no-lugar”. La utopía, en tanto presupone un rechazo del
tiempo presente realiza la misma operación en cuanto al “lugar” donde se vive:
es la representación de un territorio que está en otro lugar y otro tiempo. A
diferencia de la escatología, cuyo dualismo opone un espacio temporal a un
tiempo intemporal, un espacio cósmico a un Reino de Dios, en la utopía “la
separación es siempre inmanente al mundo; el otro tiempo se concibe como
existente en el tiempo histórico, el otro espacio como existente en el espacio
geográfico”.
"="">
* Párrafo del texto extraído como resumen."="">
"="">Petra, A. (2006). Acerca de la destrucción del espacio burgués.
Tram[p]as de la Comunicación y la Cultura, (49), pp. 38-44
"="">